
Colaborando en esta campaña preventa recibirás el libro en casa antes de que entre en circulación, para que esto sea posible nos hemos propuesto alcanzar en torno a 40 reservas, para iniciar los procesos de edición justo después de finalizar la campaña; en un plazo de unos meses.
Ava Midnight no es una mujer cualquiera; es un ángel caído que dirige el casino más peligroso de Las Vegas. Entre neones, pactos y blanqueo de capitales, Ava solo desea una cosa: su libertad.
Cuando Lucifer le ofrece su deseo a cambio del alma que él codicia, no duda en aceptar, pero todo pacto con el Diablo tiene truco y el alma de Gabriel Clark no será tan fácil de conseguir.
Lo que empieza como una cacería se convierte en una guerra entre mafias, reliquias sangrientas y una droga diseñada para convertir la Tierra en una sucursal del Infierno. En un juego donde las marcas celestiales se roban y las traiciones te dejan manchas en el alma, Ava deberá decidir: ¿Salvará al único hombre puro que conoce o lo sacrificará para romper sus propias cadenas?
Isabel Santana es una escritora española que vive en la costa del Mediterráneo. Desde siempre le ha gustado escribir historias de fantasía donde el mundo tiene sus propias normas y sus protagonistas alcanzan sus sueños. Tras años participando en concursos locales y estudiantiles, la pandemia fue el punto de inflexión que la impulsó a retomar su pasión y cumplir el reto de autopublicar su primera novela, Legado de Fuego.
En sus historias, Isabel disfruta creando personajes que, como ella, no se rinden ante las dificultades y buscan su lugar en el mundo. Le encanta mezclar el misterio con esos diálogos afilados que te arrancan una sonrisa en el momento menos pensado. Para ella, escribir es una forma de explorar la fuerza de la voluntad y demostrar que, incluso en los escenarios más oscuros, siempre podemos elegir quiénes queremos ser y por qué causas vale la pena luchar.
«Siempre he creído que las mejores historias de redención ocurren en las sombras. Por eso escribí Quiero tu alma, para ver cómo mis personajes sobreviven cuando las reglas no son blancas o negras. Ava Midnight es una protagonista de moralidad gris y sarcástica, que lucha por dejar de ser un peón en un tablero dominado por hombres, ya sean mafiosos o el mismo Lucifer.
Si buscas fantasía urbana oscura, acción y diálogos afilados, este es tu libro. Aquí los ángeles caídos tienen fijaciones con los zapatos, los detectives son la luz y las traiciones dejan marca en el alma. Prepárate para un viaje donde ellas toman el mando, entre magia negra, demonios sexys y un found family inolvidable en Las Vegas.
¿Te atreves a cerrar el trato?»
«Por todos los demonios. Hacía décadas que Lucifer no me prestaba atención directa. Una vez al mes, alguno de sus lacayos me enviaba un email para comprobar mi cuota de almas, y eso era todo. Y, a pesar de que en algún momento compartimos “favores”, hacía tiempo que lo nuestro había llegado a su fin.
—Vaya, ¿y cuál sería ese pequeño favor?
—El Viejo ha estado distraído últimamente con sus creaciones… —Supuse que se refería a Dios—. Se me había ocurrido que podríamos ganar algunos puntos extras para el equipo infernal.
Por muy deportivo que sonara, no hablaba de fútbol. Lucifer y Dios libraban una competición desde el principio de los tiempos. Una guerra silenciosa de almas que se extendía como una partida de ajedrez. No tenía ni idea de cómo contaban los puntos ni me importaba, pero a pesar de todos mis esfuerzos por permanecer alejada de este juego, tenía la sensación de que Lucifer me iba a arrastrar dentro.
—Si necesitas sugerencias, puedo investigar un par de almas…
—Ya tengo un alma en mente, Ava —me interrumpió.
Levanté una ceja. Si pensaba que iba a preguntar quién, podía esperar sentado. La curiosidad mató al gato. El silencio se extendió entre nosotros mientras Lucifer tomaba otro trago de su bebida. Cerré los ojos un momento, entendiendo que en este juego de poder tenía las de perder, no era necesario alargar la agonía.
—No estoy interesada en este jueguecito tuyo, Luci. Si no quieres nada más… tengo un casino que dirigir y almas que corromper.
Lucifer se rio con ganas. Tenía una risa hermosa, casi contagiosa. Menos mal que mi sentido del humor era tan ácido que compensaba el dulce sonido que emitía. Cuando terminó, se secó una lágrima imaginaria y me miró descarado.
—El pedírtelo era solo una cortesía, Ava. En realidad, no tienes otra opción. —Suspiré resignada sin esconder el fastidio que me causaba.
—¿Qué quieres, Lucifer?
Su expresión cambio. La sonrisa se desvaneció y, por un instante, vi al auténtico Señor del Infierno. Si eras el receptor de esa mirada, no auguraba nada bueno.
—Algo sencillo, nada que no puedas manejar. Quiero que consigas un alma para mí.
—¿Eso es todo? —No parecía tan difícil. Llevar siglos en el negocio de las almas me había convertido en una experta. Aunque, con Lucifer, siempre había trampa.
—Sí. Encuentra al hombre y consígueme su alma como mejor te parezca.
—¿Dónde está la trampa? —pregunté recelosa.
—No hay trampa. Quiero esa alma.»
Por otro lado, independientemente de que colaboréis realizando vuestra reserva o no, en ocasiones no se puede, sería una inestimable ayuda que os hicieseis eco de esta campaña a través del boca-oreja o por redes sociales... la Cultura, Malas Artes y Isabel Santana os lo agradeceremos.