
Colaborando en esta campaña preventa recibirás el libro en casa antes de que entre en circulación, para que esto sea posible nos hemos propuesto alcanzar en torno a 50 reservas, para iniciar los procesos de edición justo después de finalizar la campaña; en un plazo que puede rondar los 2-3 meses.
En un lugar de la geografía española, de cuya ubicación, la autora prefiere olvidarse, se ubica un convento de monjas, al que una quiebra económica inminente las obliga a buscarse la vida con un trabajo remunerado, por primera vez en sus vidas.
Narrada en primera persona, la protagonista, una octogenaria pero avispada monja, nos ofrece una visión de un mundo carnavalesco, tan moderno y extraño al que no acaba de comprender, pero al que se esfuerza por encajar y sacar partido, provocando situaciones grotescas e hilarantes en el proceso.
Todo ello, con la ayuda de otras crónicas, estas de la mano de una satírica enciclopedia de los Santos y Mártires más famosos de la cristiandad.
María Muñoz (Ronda, Málaga) 1965.
Es terapeuta, profesora y coach por la Escuela Oficial Internacional de IE de México. DF, y La Tradición Budista Mahajrya, con una especialidad en Relaciones de pareja, así como varias certificaciones en diferentes terapias, en las que sigue formándose en la actualidad. Es autora de la novela, Si, Señora, (Edi. Atlantis-1999), así como de varios relatos de distintos géneros literarios, pendientes de fallo y algunos ya publicados en revistas y antologías.
Sine strepitu, publicado en el Certamen Lamucca y, En el puente, publicado en la antología del Certamen Lloret Negre 2020.
Es divorciada y madre de una hija y desde 1999 reside en Sant Cebriá de Vallalta, un pequeño pueblo de la provincia de Barcelona
«Relatada de manera hilarante, Crónicas de una consoladora, desnuda la realidad del país con un carnaval de situaciones cómicas, donde se parodia y critica cada estamento de la sociedad. La clase política, la educación estatal, los sindicatos, el teletrabajo, las redes sociales, las monarquías, el clero o incluso el régimen de cotización de los autónomos…
Todo ello visto a través de los ojos miopes y asombrados de una monja para quien el futuro profesional, por obligación, pasa por el ejercicio activo del coaching online, como un milenial o influencer, pero metiendo la pata en cada clic de ratón. Esta obra convierte a la España de todas las épocas, en un cúmulo de absurdas situaciones, para seres que intentan adaptarse lo mejor que pueden, al empuje del bulldozer que es el progreso».
«Fingiendo una cojera, y hablando con un extraño acento, aquel falso minusválido mental y físico, le espetó a Evilasia lo que ahora transcribo literalmente y sin comerme una coma, aunque me desangre por los ojos.
—Holo, bueno mujere. ¿Qué tú tal? Me soy un hombro soltera y tú me gusto mucho.
¿Eres casado o tienes novia o marida?—
Quedose Evilasia más parada que el caballo de un retratista, intentando descifrar la jerga de aquel pícaro,y repasando mentalmente lo escuchado, a la par que aquel sinvergüenza continuaba con su confusa cháchara:
—Venga del Maroco y ¿quiere casarte conmigo?, po que tú me gusta mucha.
Te he vista el semano pasada y he dicho; Moja esta no pase de aquí sin tu dile—.
Evilasia no salía de su asombro, pues aunque existía una carencia idiomática, aquel mozo la compensaba con los gestos y el manoseo y a la moza le empezó a gustar el tono y el contenido de la charla. Ella aún era novicia, y había profesado en el convento más por encabezonamiento paterno que por auténtica vocación religiosa.
En realidad, siempre había soñado con una choza compartida con seis niños, dos cerdos de cría, un perro, dos loros y cuatro gallinas revoloteando a su alrededor, por lo que la proposición de aquel zagal no le fue indiferente del todo.
Entre dimes y diretes, quedaron en verse en una semana en el mismo lugar y hora. En cada cita, el morisco la fue embaucando y prometiendo a partes iguales, una boda, la ansiada choza, el zoo completo y los niños, aunque por lo de los cerdos no tragó diciendo algo como “¡Maldiiito crisstiano! Par los barbos de la Profeto…”
Evilasia flotaba en una nube de ensoñación de enamorada.
¿Sería por la cojera, o tal vez por ese exótico acento? ¡Quí sá!
El caso es que la muy lerda cada semana acudió rauda a la cita y entre cojetadas y salivazos».
Por otro lado, independientemente de que colaboréis realizando vuestra reserva o no, en ocasiones no se puede, sería una inestimable ayuda que os hicieseis eco de esta campaña a través del boca-oreja o por redes sociales... la Cultura, Distrito 93 y María Muñoz, os lo agradeceremos.