
Colaborando en esta campaña preventa recibirás el libro en casa antes de que entre en circulación, para que esto sea posible nos hemos propuesto alcanzar en torno a 40 reservas, para iniciar los procesos de edición justo después de finalizar la campaña; en un plazo de unos meses.
La humanidad sobrevivió a su propio colapso. Décadas después, la Tierra ha sanado y una nueva sociedad ha convertido el equilibrio en la medida de todas las cosas. Cada decisión tiene un impacto. Cada vida, un valor. Alicia Galea Moï, ingeniera de especies extintas, nunca ha tenido motivos para cuestionar un sistema creado para no repetir los errores del pasado. Hasta que una grieta en esa perfección la empuja a buscar respuestas. Su viaje la llevará más allá de los límites del mundo que conoce y acabará enfrentándola al sistema que siempre creyó que la protegía. La G.E.V. garantiza el equilibrio. La Ley Existencial marca sus límites. Pero Alicia está a punto de descubrir que la estabilidad también puede ser una cárcel.
Vian Leris (Alicante, 1980) debuta en la narrativa con desHecha, una novela que comenzó a escribir en 2021 sin imaginar que algún día llegaría a publicarse. Durante años, la historia creció junto a sus personajes y a un universo construido desde la curiosidad por las emociones, la memoria, la identidad y las decisiones que transforman una vida. Su escritura combina introspección, ficción especulativa y una prosa poética en la que la voz ocupa un lugar esencial. desHecha nació del deseo de contar una historia y fue creciendo con ella hasta convertirse también en el lugar donde Vian Leris encontró su propia forma de escribir: una mirada que utiliza lo extraordinario para acercarse a aquello que nos hace profundamente humanos.
«¿Qué estarías dispuesto a perder para no volver a sufrir? En el corazón de desHecha hay una elección incómoda: amar sabiendo que puedes perder, sentir aunque duela, vivir con miedo y aun así avanzar… o aceptar la tranquilidad de una existencia donde nada pueda romperte. Dentro de un universo construido con sus propias reglas, lugares y formas de entender la existencia, Alicia viajará en busca de respuestas hasta enfrentarse a aquello que siempre creyó que la protegía. Pasamos la vida intentando evitar el dolor, olvidando que muchas veces nace precisamente de aquello que más hemos amado. Si para evitarlo tuviéramos que renunciar también al amor, la memoria, la libertad y la capacidad de elegir, ¿seguiríamos llamándolo vida?»
«El sistema exige calma, pero dentro de mí algo cambia de ritmo, como un tambor que empieza a recordar una melodía olvidada.
La pantalla se ilumina. El azul pálido recorre mis mejillas.
“Hola, Alicia.
El Departamento de Derecho Existencial te da la bienvenida.
Te recordamos que dentro de la Planta hay inhibidores, por lo que no es posible contactar con nadie del exterior.
Tu Juez Existencial asignado es Aritz Sorní. Él supervisará tu proceso.
En breve comenzaremos.
La duración será de una hora.
Deseamos que tengas un muy buen día.”
El “muy buen día” suena a burla involuntaria. A gentileza programada.
El aire adquiere un sabor metálico, como si lo hubiera mordido una máquina. Siento el corazón golpearme el estómago, aunque mantengo la espalda recta. Una rectitud que me enseñaron de niña: si no puedes cambiar el mundo, al menos sostén la postura.
Y entonces lo comprendo.
Ha llegado el momento.
Y es domingo, 17 de agosto de 2145.
Hoy se decide si tengo derecho o no a seguir viviendo.
(No sé si esto es un final o un comienzo, solo sé que algo en mí comienza a deshacerse).»
Por otro lado, independientemente de que colaboréis realizando vuestra reserva o no, en ocasiones no se puede, sería una inestimable ayuda que os hicieseis eco de esta campaña a través del boca-oreja o por redes sociales... la Cultura, Malas Artes y Vian Leris os lo agradeceremos.