
Colaborando en esta campaña preventa recibirás el libro en casa antes de que entre en circulación, para que esto sea posible nos hemos propuesto alcanzar en torno a 40 reservas, para iniciar los procesos de edición justo después de finalizar la campaña; en un plazo de unos meses.
La tranquilidad de Cala Salina, un pequeño pueblo de la costa mediterránea, se rompe cuando un miembro de una de las familias más conocidas aparece asesinado.
El sargento Faraco será el encargado de investigar un crimen que pronto lo llevará a descubrir viejas rivalidades, secretos familiares e intereses ocultos.
En un lugar donde todos se conocen y las familias protegen sus asuntos, cada pregunta abre una nueva sospecha y cada silencio parece esconder un motivo.
En Cala Salina nadie está dispuesto a contar toda la verdad.
Juan Francisco García Cepero es licenciado en Sociología y creció en Benidorm, donde pudo conocer de cerca los últimos vestigios de un pequeño pueblo marinero antes de su transformación en uno de los principales destinos turísticos del Mediterráneo.
La desaparición de aquella forma de vida despertó en él el interés por conservar, a través de la ficción, la memoria de un mundo que había quedado atrás y que sigue presente en el paisaje y en la memoria de quienes lo vivieron.
De esa inquietud nace La herencia de la sal, primera novela de la saga ambientada en la ficticia Cala Salina, un lugar donde el crimen, los secretos familiares y la evolución de una comunidad se entrelazan a lo largo de las décadas.
«Si buscas una novela negra donde el misterio sea solo el comienzo, La herencia de la sal es para ti. En sus páginas encontrarás personajes con luces y sombras, secretos familiares, una investigación que avanza entre silencios y un pueblo donde todos se conocen, pero nadie lo cuenta todo. Cala Salina no es solo el escenario de un crimen; es un lugar que cambia con el paso del tiempo y donde cada decisión deja huella. Si disfrutas de las historias que te atrapan poco a poco y de los personajes que permanecen contigo después de cerrar el libro, te invito a descubrir el primer viaje a Cala Salina.»
«Faraco, mientras tanto, se detuvo un instante antes de subir al vehículo. Se apoyó en el capó caliente y encendió otro cigarrillo, una última concesión a la calma antes de sumergirse en la tormenta.
El humo que inhaló era áspero, pero le ayudó a centrar sus pensamientos. Miró a su alrededor, al pequeño universo que era su cuartel. Vio la ropa tendida de la mujer de Ramírez, las sábanas blancas ondeando suavemente en la brisa caliente, un símbolo de una normalidad doméstica que parecía pertenecer a otro mundo. Vio las paredes encaladas, la bandera de España colgando lánguidamente del mástil. Todo seguía en su sitio, inalterado, pero él sabía que algo fundamental se había roto.
Un asesinato en Cala Salina.
No era el primero de su carrera. Había visto muertes violentas antes: reyertas entre marineros, disputas por herencias, disparos nacidos del alcohol o del orgullo herido. Pero esto era diferente.
La muerte de Ricardo Beltrán no era una simple navajada en una noche de borrachera. Estaba ligada a los cambios que estaban transformando el pueblo, al dinero nuevo, a los extranjeros, a las tierras que de repente valían una fortuna. Estaba ligada a la envidia, a la soberbia, a la avaricia. A viejos pecados que el olor del dinero estaba haciendo aflorar. Era el primer pecado capital de una nueva era. Y él, el sargento Faraco, tenía la sensación de que no sería el último.
El cabo Ramírez ya estaba sentado al volante, con las manos apoyadas en él, esperando en silencio.»
Por otro lado, independientemente de que colaboréis realizando vuestra reserva o no, en ocasiones no se puede, sería una inestimable ayuda que os hicieseis eco de esta campaña a través del boca-oreja o por redes sociales... la Cultura, Distrito 93 y Juan Francisco García Cepero os lo agradeceremos.