
Colaborando en esta campaña preventa recibirás el libro en casa antes de que entre en circulación, para que esto sea posible nos hemos propuesto alcanzar en torno a 40 reservas, para iniciar los procesos de edición justo después de finalizar la campaña; en un plazo de unos meses.
¿Qué ocurre cuando un mundo desbordado por el vértigo de sus propios inventos avanza más deprisa que la conciencia moral? Esta antología explora la difusa línea entre humanidad y tecnología a través de las encrucijadas de personajes corrientes que deben elegir ente lo que es correcto y lo que es inevitable. Son historias que hablan de sociedades arruinadas, sistemas opresivos y conciencias artificiales, y advierten sobre los peligros del progreso tecnológico cuando avanza a expensas de los valores morales, la autonomía o la propia identidad. Una travesía íntima por los rincones más oscuros y silenciosos de la mente, así como un pulso entre la empatía y las consecuencias de las decisiones, ¿te atreves a cruzar la frontera de la realidad?
Juan Solano es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Francisco de Vitoria además de un gran aficionado a los géneros de la ciencia ficción y la fantasía, de los que se vale para destacar las luces y sombras de la vida urbana, exponiendo las grietas del sistema y las ilusiones del ciudadano moderno; explorando a su vez los límites entre la cordura, los deseos y el miedo. Autor de las novelas “El Fantasma No tiene Hogar” (2004) y “In caelo et In terra: Maitines” (2024), publica ahora su primera colección de relatos “Historias breves para leer en el Metro”. Consume su tiempo entre la escritura, la corrección de textos y el noble y quimérico arte de atrapar a la musa en una botella de ron.
«¿Qué queda de nosotros cuando el universo nos olvida? El frío de la soledad y el peso del aislamiento, irónicamente, la herencia de un mundo estrechamente conectado por la tecnología. Esta colección de relatos inquietantes explora la lucha por mantener la identidad en sociedades al borde del colapso, la deshumanización, el vacío y la pérdida de esperanza a través de la lente de la ciencia ficción y la fantasía. Historias de gente corriente que se ven arrancados de sus rutinas para enfrentar situaciones límite, forzados a tomar decisiones imposibles que desafían los límites de la ética, así como a cuestionarse qué define realmente su humanidad. Un viaje inolvidable que cautiva desde la primera página y te hará reconectar contigo mismo conforme la lectura desate tus pensamientos más ocultos e inconfesables. ¿Te sientes atrapado en una red de cemento, cristal y neón? ¿Más lejos del vecino que del Japón? ¡No te quedes atrás, hazte con tu ejemplar y reconecta!»
«I
Cuando te llega la hora
He tenido una vida difícil. La fortuna se alía con los inútiles, se enamora de los vagos y, de cuando en cuando, sonríe a los audaces. Pero una sonrisa no basta para obtener los favores de una dama tan caprichosa y reconozco que a mí nunca me ha guiñado un ojo. La miseria, en cambio, es una mujer más cordial y acepta a cualquiera como la hermana sin gracia. Ella sí me ha amado desde el primer momento.
III
Las aguas del Leteo
Algo me decía que aquel hombre que había demostrado en su carrera profesional y criminal que no daba puntada sin hilo, no dejaría su futuro en manos de un desconocido y podría darme por muerto si no hacía lo que me había encargado. Cuando tuvo lugar la segunda reunión, me dijo que las fórmulas más importantes no se encontraban en la caja, sino en su cabeza. La llave que abría el candado seguía en su poder.
IV
Lenguaje Intermedio
Recordó fugazmente su llegada al apartamento y el momento de escoger la voz del ordenador central. En aquel instante, el futuro se mostró vestido de posibilidades, el presente estaba desnudo. Aquella voz misteriosa, ahora resultaba irritante, y aquella sugerente manera de pronunciar su nombre ya le sonaba burlona. Como si supiera que le molestaba oírlo y cada vez lo dijera más.
V
Érase una vez…
El Rancio era el sobrenombre de ese vecino incómodo que subsiste en toda comunidad. Seco como un palo, desagradable, siempre quejándose por todo y arisco las 24 horas del día. Poco se conocía del Rancio, ya que él mismo se encargaba de parapetarse en su madriguera y hacer imposible la convivencia, pero los niños sabían que había que evitarlo a toda costa. Los adultos, sin embargo, tenían que lidiar con él de vez en cuando.
VI
Mi propia Tenia
Dejé el lugar como los generales romanos desfilaban en su día de triunfo, con la cara roja y agotado por la larga campaña; sobre todo, ansioso por recorrer los salones olímpicos. No obstante, comprobar que mi éxito apenas cambiaba el ritmo de la ciudad y que el repetido claxon de un conductor impaciente era lo más parecido al sonido de las trompetas que iba a escuchar en aquel momento de gloria, pensé más en mi victoria como la vuelta a casa de un legionario exhausto y agradecido por seguir con vida.
X
La soledad de un náufrago
Pertenezco, no obstante, a una raza fuerte y longeva; aunque marchito, sobreviví el tiempo suficiente para que se diese el cambio que aguardaba y que me salvó de mi propia decadencia: las criaturas que me habían servido de alimento desarrollaron por fin la capacidad de comunicarse a través del lenguaje.»
Por otro lado, independientemente de que colaboréis realizando vuestra reserva o no, en ocasiones no se puede, sería una inestimable ayuda que os hicieseis eco de esta campaña a través del boca-oreja o por redes sociales... la Cultura, Malas Artes y Juan Solano os lo agradeceremos.