El proyecto "caza sin armas" pretende acercar a la sociedad la cultura cazadora milenaria del ser humano. Esta cultura ancestral es fundamentalmente ecologista y para entenderla hemos de remontarnos a los tiempos paleoliticos.
La problemática actual radica en la pérdida de esa cultura, hoy no vemos crecer ni morir aquello que nos comemos, hemos roto el vínculo con la madre tierra. Para los pueblos paleoliticos el poder sagrado residía en la naturaleza en todas sus dimensiones. Eran pueblos dedicados a la caza y a la recolección. La cultura milenaria de la caza nace de este esfuerzo diario de nuestros antepasados para obtener la proteína de origen animal parte de nuestra dieta carnívora que ha sido el elemento clave para obtener la inteligencia que caracteriza al " homo sapiens".
Los antropólogos no dudan en sostener que en unos determinados momentos la especie humana no llegó a contar más que con algunos centenares de efectivos, largas glaciaciones estuvieron a punto de extinguirnos y que seguramente sobrevivieron solo aquellos grupos que ya habían logrado la domesticación del lobo y otros animales con los que se hermanaban para cazar.
Queremos dar a conocer esta cultura de sostenibilidad medioambiental que fué tan necesaria para nuestros antecesores, alianzas y pactos no escritos del hombre con la naturaleza que sellaron un profundo respeto y la primera forma de ecologismo.
La caza sin armas se acabó lógicamente con la llegada de la pólvora y con la instauración de los mataderos se rompió el vinculo con los animales, reflejo de una sociedad acomodada que ha roto el pacto con la naturaleza.
Nuestro proyecto documental se basa en mostrar estas formas ancestrales de caza, són la cetrería, los galgos, las rehalas, el arco... todas ellas en la memoria de miles de años de poderosos cazadores humanos. Són lances de igual a igual, de poder a poder, selección natural, oportunidades que ni la pólvora ni los mataderos dán.
A partir de septiembre filmaremos la temporada de caza, vamos a mostrar como es posible la caza sin armas desde una perdiz hasta un jabalí, con los mismos medios de que disponían nuestros antepasados. Queremos también documentar las formas de caza sin armas que todavía son practicadas en la tierra. Són en su mayoría culturas hasta hace poco nómadas como los beduinos del sáhara o los kazajos, que cazan con galgos, halcones y águilas desde tiempos inmemoriales.
La cultura milenaria de la caza estaba dotada de unos mecanismos sociales encaminados a evitar agresiones a la naturaleza, por ejemplo, el pigmeo que mataba con su lanza al elefante no era digno de comer de él. Otras culturas como en Papúa rechazaban a aquellos que se vanagloriaban del número de piezas abatidas y en todas ellas hay un agradecimiento profundo a la naturaleza y un ejercicio de reflexión ante la muerte necesaria, eran especialistas en medio ambiente.
En resumen, el proyecto se inicia con la grabación durante la temporada de caza 2013-2014, el montaje y la edición la realizaremos nosotros. Nuestro objetivo es fomentar la caza sin armas como único medio honesto de caza y ayudar al hombre moderno a posicionarse en su relación con la naturaleza. Nos gustaría contribuir a una nueva percepción de la sociedad respecto a la caza, sin armas por supuesto, ya que és una de las bases de su cultura como especie.