
"El silencio que se llama regreso" es un cortometraje de ficción inspirado en una anécdota real de Franz Kafka. La historia sigue a una niña que, tras perder su muñeca favorita, recibe cartas escritas por un anciano misterioso. Semanas después, la muñeca regresa transformada, y una carta oculta años más tarde revela que el amor nunca se pierde, solo vuelve de otra forma.
Llevo a cabo este proyecto porque cuando leí esa anécdota, me atravesó. Me conmovió la ternura de Kafka consolando a una niña con cartas de su muñeca perdida. Sentí que esa pequeña historia podía convertirse en cine. Quiero hacer una película sobre la pérdida, la memoria y la transformación del amor. Una película que hable desde el silencio y las imágenes, con la misma delicadeza con la que Kafka escribía.
Mis objetivos con esta campaña son: producir el cortometraje con un equipo técnico y artístico de calidad, construir la utilería especial (cartas, muñeca, vestuario), rodar en locaciones naturales que den vida a la atmósfera del guion, y hacer una postproducción cuidada (edición, sonido, color y música). También quiero entregar recompensas hermosas a quienes me ayuden a hacer realidad esta historia.
Todo el dinero recaudado se gestionará con facturas y recibos, y se rendirán cuentas de forma clara y transparente a los patrocinadores. Cada aporte, por pequeño que sea, acerca esta historia a la pantalla."